Monterrico está situado en la costa del Pacífico de Guatemala, a unos 100 kilómetros al sur de la capital del país. En los últimos años Monterrico en Guatemala se ha convertido en la meca de los mochileros y aventureros de todo el mundo.

Las tortugas nacidas en la cara salvaje se enfrentan a muchos obstáculos y depredadores, como las aves en su viaje hacia el mar. La intervención humana en el programa de rescate de tortugas les da una mejor oportunidad de supervivencia y aumenta la población de tortugas. Vuelven al lugar donde nacieron para poner sus huevos en la edad adulta. Ver a estos pequeños guerreros cómo se abren camino en el mar, con el fuerte oleaje, y continuar de nuevo al mar, sin inmutarse, habla de su firme voluntad de sobrevivir y el instinto intensa que los guía.

Una gran experiencia

La misión era encontrar a la madres de las tortugas, puesto que llegó a tierra para poner sus huevos, y traerlos a la sala de incubación antes de que los cazadores furtivos pudieran cogerlos para su venta. Después de andar en la oscuridad durante varias horas, la primera tortuga fue descubierta. Era enorme y majestuosa, sospechaba de nosotros e hizo su camino desde el mar en busca de un lugar ideal para esconder a sus huevos. Mantener nuestra distancia para no interferir con la posta de huevos o causar alguna ansiedad era clave. Encontró un lugar ideal y cavó un agujero en la arena con sus aletas posteriores. El parto fue algo sagrado y maravilloso. Poca gente llega a ver este espectáculo natural y se produjo a solo unos metros de distancia. Una vez hubo acabado, se cubrió el nido con arena e hizo su camino de vuelta hacia el mar.

La experiencia del rescate de tortugas en Monterrico (Guatemala) evoca emociones fuertes, pero yo estaba agradecido de haber tenido la oportunidad de ayudar a las tortugas marinas y compartir la experiencia con gente maravillosa: los locales y los turistas se unen por una causa común.